Estas feliz conmigo???, esa era la pregunta que todos los días me hacia. Todos los dias de todas las semanas de todos los meses de todos estos años juntos siempre la misma pregunta.
Nunca entendi a las mujeres... y mucho menos a las mias. No entendi ni a mi madre ni a mi hermana y mucho menos a mi esposa.
Mi madre era una de esas personas que creía que los hombres son los que deben hacerse cargo de una familia, era de las que se dice "chapada a la antigua". Me crió enseñandome a ser el que manda, el que toma las decisiones. Era una persona muy curiosa mi madre. Cada dia me despertaba con la ropa planchada, con el desayuno servido y con una sonrisa en el rostro. Mi plato siempre era el más abundante y el que tenía la mejor presa. Mi ropa la más limpia y la mejor planchada. Siempre me hablaba de mi padre y de lo orgulloso que estaria si viera en el hombre que me he convertido. Pobre mi madre!, en mi se abocó al no tener un esposo al que cuidar.
Mi hermana era otro caso totalmente diferente. Nunca pudimo llevarnos bien. En parte por culpa de mi madre y en parte por mi propia culpa. Que puedo decir!, asi me criaron.
Mi hermana siempre se encargaba de los menesteres de la casa. Lavaba los platos, limpiaba la casa y cuidaba a Tico, nuestro cachorro que era como un hijo para ella.
Fue con mucho esfuerzo y suplicas a mi madre que mi hermana pudo ir a estudiar a la universidad. Mi madre solo habia pensado pagar mis estudios pero mi hermana consiguió trabajo y le dijo que ella se los pagaría y que además no descuidaria sus deberes en casa. Solo así logro convencer a mi madre. La pobre estudiaba de noche y se levantaba muy temprano para hacer sus deberes en casa y de la universidad y se iba volando a su trabajo. Yo, por mientras, me gustaba ver la tele mientras terminaba mi desayuno porque mis clases comenzaban en la tarde... o era en la mañana?. En fin, no importaba.
A veces luego de desayunar me iba a descansar otro poco porque solia quedarme hasta muy tarde en casa de unos compañero de estudios. Mi pobre madre me mandaba a dormir pensando en cuanto me estoy esforzando y en que me puede dar estress... pero no creo que una amanecida de Civilization III de mucho estress. Pero igual, hacia caso a mi dulce madre y seguia descansando.
Creo que fue al tercer año que me di cuenta que la universidad limitaba mucho mi intelecto y le comunique a mi madre mi desicion de dejarla y de buscar un trabajo para poder ganar dinero y aportar a la economia del hogar. Mi madre suplicó e imploró diciendome que no era necesario para nada porque a mi hermana le iba bien en su trabajo y ganaba lo suficiente para pagar mis estudios y los de ella, pero yo aun asi le dije que ya lo habia decidido. Asi que deje de ir a la universidad y comencé a buscar trabajo.
Cualquiera que haya pasado por la experiencia de buscar trabajo sabra que es algo muy complicado y muchas veces toma bastante tiempo conseguir un trabajo, me refiero a un buen trabajo. A mi me tomó 2 años conseguir un trabajo que valorara mi capacidad y fue gracias a mi hermana que movió sus contactos, además que era ya la supervisora de su área.
Mi nuevo empleo como analista y más aún como hermano de la supervisora fue muy interesante. Solamente tenia que pasar unos datos a una hoja excell que se encargaba de hacer todos los calculos y al final imprimirlo para que se lo pasaran al ingeniero que los revisaba y que, para que negarlo, siempre lo corregía. Pero bueno, no creo que el buen ingeniero, que era de la UNI creo, hubiera querido hacer quedar mal al hermano de su jefa, porque mi querida hermanita ya era jefa.
Fue en este empleo en donde conoci a mi querida futura esposa. Era la asistente de gerencia y siempre pasaba por mi sitio con una gran sonrisa en su hermoso rostro. Ah!, que bello rostro tenia en esas epocas...
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